Un bocadillo con nombre de conde
El sándwich es uno de los alimentos más universales, pero… ¿alguna vez te has preguntado por qué se llama así? Para encontrar la respuesta, tenemos que viajar al siglo XVIII, a la mesa de un aristócrata inglés con un gran problema: tenía hambre, pero no quería ensuciarse las manos.
John Montagu, el Conde que cambió la historia
La historia cuenta que John Montagu, el IV Conde de Sándwich (sí, así se llamaba), era un gran aficionado a los juegos de cartas. Un día, pidió que le sirvieran carne entre dos rebanadas de pan para poder comer sin detener el juego ni ensuciarse los dedos. Sus amigos quedaron fascinados con la idea y comenzaron a pedir lo mismo diciendo: "Quiero lo mismo que Sándwich". Y así, sin imaginarlo, nació el nombre de uno de los platillos más populares del mundo.
El sándwich conquista el mundo
Desde entonces, el sándwich ha evolucionado en miles de versiones diferentes. Se convirtió en el almuerzo favorito de los trabajadores en Inglaterra, se popularizó en América con la llegada de los sándwiches de jamón y queso, y hoy es un básico en casi cualquier cocina.
¿Y si Sándwich hubiera pedido otra cosa?
Imagina que en lugar de pan, el conde hubiera usado tortillas, croissants o hasta waffles. Tal vez hoy no estaríamos celebrando el "Día del Sándwich", sino el "Día del Montagu". Lo que es seguro es que este invento cambió la forma en que comemos y sigue evolucionando hasta hoy.
Celebra su historia con un buen sándwich
Ahora que sabes de dónde viene su nombre, ¿qué mejor forma de honrarlo que preparando un sándwich Lorenzano? Usa tu creatividad y hazle justicia a este bocadillo que nació de la improvisación y hoy es un clásico atemporal.