La arepa de huevo no es solo comida; es puro Barranquilla en cada bocado. Es ese tipo de plato que te transporta a una esquina soleada, llena de risas y del inconfundible olor a fritura que hace del Caribe lo que es. Más que un desayuno o una merienda, es tradición, cultura y un símbolo del sabor barranquillero que no necesita presentación.
De los pescadores al corazón del Carnaval
Cuenta la leyenda que la arepa de huevo nació en los pueblos costeros, ideada por mujeres que buscaban alimentar a los pescadores con algo práctico y sustancioso. Entre masa de maíz, huevo y un buen sartén lleno de aceite caliente, lograron crear una joya culinaria que no solo llenaba el estómago, sino también el corazón. Con el tiempo, esta delicia se expandió por toda la región Caribe, conquistando paladares en cada rincón del país.
Lo que la hace irresistible
La magia empieza con una masa de maíz que se amasa y se da forma en pequeños discos perfectos. Después, viene el truco: se fríe, se abre un huequito, se introduce un huevo crudo y regresa al aceite hasta quedar doradita y crujiente por fuera, suave y llena de sabor por dentro. Cada mordisco es una fiesta en tu boca, como un mini Carnaval en versión comestible.
Acompáñala con el toque secreto
En Barranquilla saben que la arepa de huevo puede ir sola o bien acompañada. La tradición dice que un toque de ají es el mejor compañero, pero si quieres elevarla al siguiente nivel, agrégale chorizo Lorenzano para darle un toque Diferente por Naturaleza. ¿Un poco más? Guacamole o suero costeño le dan el toque final. Es el combo que necesitas para sentirte parte del Carnaval, incluso si estás en casa.
Un "must try" del Caribe colombiano
La arepa de huevo no solo es un plato, es una experiencia que refleja la alegría y el sabor de Barranquilla. Ya sea que la disfrutes en un puesto callejero, en una reunión con amigos o mientras ves las comparsas del Carnaval, este clásico nunca decepciona. Así que, si aún no has probado una, esta es la señal para hacerlo.